Defectos Refractivos no corregidos


Defectos Refractivos no corregidos


Defectos Refractivos no corregidos: la causa más importante de pérdida de visión y la más fácil de prevenir


Brien A. Holden
Presidente Ejecutivo
International Centre for Eyecare Education


A finales de los noventas, dos publicaciones provenientes de dos partes del mundo muy distintas, Australia e India, destacaban el hecho que los defectos refractivos no corregidos, eran una causa significativa de ceguera y la causa más importante de los problemas de visión.[1,2] Desde entonces, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), ambas de manera individual y también en su iniciativa conjunta, VISIÓN 2020: El Derecho a la Visión, han trabajado intensamente para ubicar a los defectos refractivos no corregidos, en la agenda de prevención de ceguera y para desarrollar estrategias para la eliminación de ésta causa de pérdida de visión, que es la más simple de prevenir. Se han unido a este esfuerzo las ONGs internacionales con experiencia o programas en este campo, tales como el International Centre for Eyecare Education (ICEE), Sightsavers International (SSI), Christian Blind Mission (CBM), Helen Keller International (HKI) y el Consejo Mundial de Optometría (WCO, por sus siglas en inglés).

La OMS reveló la magnitud del problema el Día Mundial de la Visión (12 de octubre del 2006), cuando dio a conocer sus hallazgos acerca de la prevalencia de defectos refractivos no corregidos: 153 millones de personas están ciegas o con discapacidad visual a causa de defectos refractivos para visión lejana no corregidos.

Comentando al respecto de la importancia de los defectos refractivos no corregidos, el Director General Adjunto de la OMS, la Dra. Catherine Le Gales-Camus, dijo: “Estos resultados revelan la enormidad del problema. Ésta forma común de deficiencia visual, ya no puede ser ignorada como un objetivo para emprender acciones urgentes”. Ella también destacó la conexión entre los defectos refractivos no corregidos y la pobreza: “Sin corrección óptica adecuada, millones de niños pierden oportunidades de educación y los adultos son excluidos de vidas laborales productivas, con consecuencias económicas y sociales severas. Los individuos y sus familias frecuentemente están inmersos dentro de un ciclo de pobreza creciente debido a la imposibilidad de ver bien.” [3]

La suma resultante del número de personas ciegas y con impedimento visual por defectos refractivos no corregidos más las causadas por otras enfermedades oculares, para fines prácticos, ha duplicado las cifras de la carga global de ceguera y problemas de visión (Tabla 1).



La categorización de la ceguera y la deficiencia visual total relacionada con la enfermedad ocular tratable y la pérdida permanente de la visión es un punto importante, pero uno para el cual no existen aún análisis ni datos. Sin embargo, mientras tanto, para los propósitos de planificación, es importante tratar de calcular cuál sería la situación en cada categoría. Tal como se describe en la Tabla 1, las estimaciones son las siguientes 7 millones de personas

• están totalmente ciegas, sin percepción luminosa

• 30 millones de personas están ciegas, con visión que está en el rango de la percepción luminosa a <3/60 en el mejor ojo; la mitad de estos casos puede ser tratable (ej. catarata)

• 124 millones tienen alguna deficiencia visual (visión <6/18 en el mejor ojo) por enfermedades oculares; aproximadamente la mitad de estos casos puede ser tratable, mientras que el resto sufre de impedimento visual permanente (esto es, visión baja). En referencia a las nuevas cifras para defectos refractivos no corregidos dados a conocer por la OMS, se calcula que, de los 153 millones afectados por defectos refractivos para visión lejana:

• 8 millones están ciegos

• 145 millones tienen impedimento significativo para la visión lejana. Además de las 153 millones de personas con impedimento visual por defectos refractivos para visión lejana, existen cientos de millones que tienen deficiencia severa en la visión cercana (visión cercana equivalente a <6/18 en el mejor ojo) ocasionada por presbicia no corregida.

A pesar de que no existen datos globales definitivos de parte de la OMS respecto a la presbicia no corregida, se pueden hacer estimaciones del rango y la magnitud del problema. Por ejemplo, los artículos publicados acerca de la presbicia no corregida en África4 y Asia5, ilustran que, en algunos países, hasta el 94% de las personas que sufren de presbicia no tienen ningún tipo de corrección. Aquellos que no pueden acceder a un examen ocular ni tampoco reciben anteojos, podrían entonces ser más de 500 millones de personas.[6] Por el momento, el ICEE (Centro Internacional para la Educación en Salud Ocular, por sus siglas en inglés), está utilizando una cifra conservadora de 150 millones de personas con impedimento significativo en la visión cercana a raíz de defectos refractivos no corregidos.



Los defectos refractivos no corregidos causan serios problemas visuales en niños que están intentando aprender y en adultos intentando trabajar. La urgencia y la falta de aceptación de este problema en el mundo de hoy, fueron en parte, los factores que estimularon la organización del primer Congreso Mundial de Defectos Refractivos (WCRE, por sus siglas en inglés), en Durban, Sudáfrica, en marzo del 2007, en el cual, el ICEE fue el anfitrión. El congreso atrajo a 650 personas representantes de agencias gubernamentales nacionales e internacionales, consejos profesionales y organizaciones de desarrollo no gubernamental internacionales; las cuales, por espacio de 4 días, discutieron todos los aspectos del problema de los defectos refractivos no corregidos y las potenciales soluciones de los mismos.

El congreso tuvo como resultado la Declaración de Durban [7], la cual fue consensuada y aprobada unánimemente por los 650 delegados. Estos incluyeron representantes del Consejo Internacional de Oftalmología (ICO, por sus siglas en inglés), la IAPB (Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera, por sus siglas en inglés), el ICEE, el Consejo Mundial de Optometría (WCO, por sus siglas en inglés), representantes de la sociedad civil así como representantes de ministerios de gobiernos regionales y nacionales y representantes de los distintos departamentos. El Director General del Departamento de Salud de Sudáfrica, el honorable Sr. Thami Mseleku, dijo estar orgulloso de que Sudáfrica haya sido elegida como sede del primer WCRE y acotó que dicho congreso “haría al mundo caer en la cuenta de que este es un muy importante compromiso con VISIÓN 2020. La resolución no debería solamente permanecer en teoría – se debería planificar como ponerlo en práctica.”

Y ésta, por supuesto, es la clave: planificar y financiar la solución para los defectos refractivos no corregidos se ha convertido en algo esencial.

En las palabras de la Declaración de Durban [7]:

“Llamamos a los gobiernos, organizaciones profesionales, fabricantes, proveedores, organizaciones internacionales y a la sociedad civil a:

• hacer de los servicios de refracción una prioridad
• apoyar el desarrollo y despliegue de los recursos humanos, infraestructura y tecnología apropiados, para la provisión efectiva de servicios de refracción en sector público
• racionalizar los aranceles e impuestos aplicados a los anteojos, equipos de refracción y equipos de laboratorio óptico
• apoyar y facilitar a las organizaciones que trabajan en pos de la eliminación de la ceguera evitable”.
El mundo debe hacer todos los esfuerzos posibles para alcanzar las metas de VISIÓN 2020 y eliminar los defectos refractivos no corregidos dentro de los próximos 13 años. ¿Un verdadero desafío? En realidad no. El ICEE ha calculado (basado en sus propios datos de África, Timor-Leste y Sri Lanka, así como también con datos del Instituto Ocular LV Prasad en India) que costará US $1,500 millones dar acceso a 300 millones de personas a un examen efectuado por una persona local entrenada en salud ocular y en caso necesario; proveerles un par de anteojos.

Mil quinientos millones de dólares para que 300 millones de personas vean para el año 2020, es un precio bajo a ser pagado para eliminar la pérdida directa de oportunidades y productividad resultantes de los defectos refractivos no corregidos. Mejor aún, también eliminará los costos indirectos de tener niños videntes con defectos refractivos no corregidos insertados en programas para ciegos, de niños miopes sin corrección, fracasando innecesariamente en la escuela y ancianos innecesariamente ciegos o impedidos visuales, que se tornan dependientes de la sociedad y la comunidad. En total, un ahorro de varias decenas de millardos (miles de millones) de dólares.

Optometry Giving Sight (La Optometría Otorgando Visión), es una iniciativa conjunta de la IAPB, el WCO y el ICEE, que alienta a los profesionales de la optometría y a sus pacientes alrededor del mundo, a donar una parte importante del costo total para “dar visión”. Ésta iniciativa ha sido lanzada exitosamente en cinco países hasta el momento. Los compromisos necesarios para lograr el objetivo final de VISIÓN 2020: El Derecho a la Visión, para los que tienen defectos refractivos no corregidos, así como está establecido en la Declaración de Durban, incluyen: cuantificar la pérdida de visión como resultado de presbicia no corregida; emprender el cabildeo necesario, desarrollar la base de conocimiento e investigación necesaria, para proveer el mejor servicio, acorde con las necesidades culturales; coordinar y cooperar para desarrollar una provisión de anteojos asequibles, así como también desarrollar los recursos humanos e infraestructura necesarios.

Si el mundo no puede eliminar la ceguera y la deficiencia visual entregando anteojos a aquellas personas con necesidades significativas, el mundo está en un estado lamentable. Aunque sea tan sólo por ésta razón, debemos cooperar, movilizar nuestros recursos y asegurarnos de que tenga lugar, preferiblemente, antes del 2020.



Brien A. Holden
Presidente Ejecutivo, International
Centre for Eyecare Education;
Presidente, WHO Refractive Error Working Group;
Profesor de Ciencia, University of New South Wales, Sydney NSW 2052, Australia.

Referencias


1 Dandona L et al. Burden of moderate visual impairment in an urban population in southern India. Ophthalmol 1999;106: 487–504.
2 Taylor HR et al. Visual impairment in Australia: distance visual acuity, near vision, and visual field findings of the Melbourne Visual Impairment Project. Am J Ophthalmol 1997;123: 328–337.
3 WHO press release. Sight test and glasses could dramatically improve the lives of 150 million people with poor vision. Geneva. October 11, 2006.
4 Patel I et al. Impact of presbyopia on quality of life in a rural African setting. Ophthalmol 2006;113(5): 728–734.
5 Bourne RR et al. The Pakistan national blindness and visual impairment survey: research design, eye examination methodology and results of the pilot study. Ophthalmic Epidemiol 2005;12(5): 321–33.
6 Holden B et al. Vision impairment due to uncorrected presbyopia (in preparation).
7 The Durban Declaration: www.icee.org/pdf/Final_ FINAL_Declaration.pdf

Salud Ocular Comunitaria Vol 3 No 5 2008 pp22-24

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